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¿Es Bueno Entrenar con Gripe o Resfriado?

Muchas veces nos preguntamos qué tan positivo resulta entrenar cuando estamos pasando por un cuadro viral como la gripe. Existen opiniones tanto a favor como en contra de hacer ejercicio cuando tenemos gripe.

¿A qué persona no le ha dado gripe por lo menos una vez al año? ¡A todos en algún momento nos visita este terrible virus! Es el causante de las infecciones respiratorias, lo cual desencadena una respuesta en nuestro organismo en forma de fiebre, congestión nasal, dolor de cabeza, cansancio y dolores musculares.
 
La duración del virus puede variar de una persona a otra, también depende del tipo de tratamiento seguido para aliviar los síntomas. Por lo general, puede durar entre siete y diez días. Es importante guardar reposo por lo menos los primeros días, ingerir mucho líquido y utilizar tratamientos específicos en caso de padecer fiebre. Esta dolencia no se debe tratar con antibióticos, pues la gripe es un virus y los antibióticos solo deben utilizarse en caso de infecciones generadas por bacterias.
 

SÍNTOMAS GRIPALES QUE NO PERMITEN ENTRENAR

 
Existen opiniones encontradas si es saludable o no que realicemos una actividad física mientras estamos atravesando por un cuadro viral como la gripe. Para algunos entrenadores, lo ideal es evitar cualquier tipo de ejercicio ya que el esfuerzo produce un cambio a nivel respiratorio y muscular, por lo tanto nuestro rendimiento no será igual, puede conducir a un aumento del agotamiento conllevando a empeorar el resto de los síntomas.
 
Si tenemos fiebre es mejor evitar hacer ejercicios. De por si la fiebre causa un aumento de la temperatura corporal, por lo tanto sudamos más, esta es la forma que tiene nuestro organismo para regular la temperatura durante el proceso de fiebre; al practicar una actividad física en estas condiciones, corremos el riesgo de incrementar aún más nuestra temperatura. Un exceso de calentura puede ser muy peligroso para nuestra salud, llegando inclusive a causarnos delirios y en casos extremos hasta convulsiones.
 
Existen otros síntomas que debemos tener en cuenta para posponer la actividad física, pues solo podrían empeorar nuestro malestar, así lo comenta la Doctora Fernanda Hernández “…No en todos los casos hacer ejercicio es buena idea. Si ya hay otros síntomas como dolor en el pecho,tos intensa, guarde reposo, permita que el cuerpo se recupere, así no se expone a complicaciones y otro tipo de lesiones”.
 
entrenar con gripe
 

¿CUÁNDO ES POSIBLE HACER EJERCICIO CON GRIPE?

 
Pero veamos la otra cara de la moneda: Investigaciones han demostrado que el ejercicio contribuye a mejorar los síntomas de la gripe cuando los mismos son leves. Un dolor de garganta o poca congestión nasal, no son impedimentos para realizar una caminata suave por ejemplo. Si poseemos cierto nivel de fuerza y ya nos encontramos en la fase final del resfriado, entonces podemos regresar a nuestra rutina de ejercicios pero de forma controlada y moderada.
 
En este sentido, la Doctora Hernández indica “La clave esta en escuchar su cuerpo y tener claro por ejemplo que si solo tiene congestión nasal estornudos o un poco de tos, no hay mayor limitación para la actividad física. Por el contrario, moverse por supuesto sin excederse ni abusar, puede ser de ayuda para descongestionarse y sentirse mejor”.
 

RECOMENDACIONES SI VAMOS A ENTRENAR CON GRIPE


Los ejercicios que más recomiendan son aquellos que sean suaves y progresivos, pues fortalecen el sistema inmunológico; de esta forma podemos incrementar o disminuir la intensidad dependiendo de cómo nos sintamos. Son excelentes opciones andar en bicicleta, nadar o realizar un trote suave.

Sin importar que ejercicio decidamos realizar, lo mejor es que no lo hagamos por más de una hora, así nos mantendremos en forma sin empeorar lo síntomas del resfriado.

Debemos descartar los ejercicios de alta intensidad como el levantamiento de pesas, el HIIT o las carreras.

También es importante usar ese día ropa cómoda, preferiblemente de algodón para permitir una buena oxigenación de la piel, de esta forma evitamos que nuestra temperatura suba en exceso.

Las corrientes de aire pueden ser muy perjudiciales, sobre todo si sudamos en abundancia, de allí la importancia de mantenernos abrigados durante el entrenamiento.

Luego de finalizar en entrenamiento, debemos cambiarnos rápidamente de ropa y de ser posible, tomar una ducha tibia para favorecer la recuperación de nuestra temperatura corporal natural.

Recordemos que la alimentación y la hidratación es muy importante, antes del entrenamiento y luego del mismo, así recuperamos los nutrientes que perdemos durante el ejercicio, impidiendo descompensarnos.

Es importante que no nos exijamos demasiado si observamos que el rendimiento no es el de siempre, pues nuestro cuerpo está en proceso de recuperación. Una gripe persistente y curada de forma errónea puede llegar a convertirse en una pulmonía.

 
entrenar con gripe
 
Es vital escuchar las respuestas de nuestro cuerpo en todo momento, de esa forma podremos tomar una decisión asertiva de si podemos y debemos entrenar, así como cuales ejercicios serían los adecuados para realizar en esa ocasión en específico. Demos guardar reposo en caso de tener fiebre, padecer mucha congestión y debilidad en general. La hidratación es vital tanto si practicamos deportes como si no lo hacemos. De ser necesario podemos consultar a un especialista en salud o un entrenador personal, pues son el personal más adecuado para evitar perjudicar nuestra salud.

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