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¿Lo Analizamos? ¡La Resistencia Cardiovascular en tu Vida! – Ignifits

Cuando realizamos una actividad donde nuestro músculos reproducen los mismos movimientos de forma prolongada, se dice que estamos desarrollando resistencia. Al hacerlo nuestro corazón se fortalece, beneficiando la oxigenación en nuestro cuerpo así como la quema de calorías.

Cuando nuestro cuerpo ejecuta una actividad que implica realizar un esfuerzo durante un periodo de tiempo, se dice que estamos desarrollando resistencia. Los músculos reproducen los mismos movimientos de forma prolongada, haciendo que nuestro corazón trabaje más rápido y acelerando también nuestra respiración. En este proceso, desarrollamos la resistencia cardiovascular, pues nuestro corazón y pulmones trabajan para conseguir transportar más oxígeno a los músculos con el fin de reponer el que se consume. Se activa entonces el sistema circulatorio e implica también el desarrollo de la fuerza.

Existen dos formas para desarrollar la resistencia cardiovascular. Una de ellas es realizando actividades aeróbicas, es decir, aquellas que implican realizar actividades físicas de baja o mediana intensidad, por un tiempo prolongado. La segunda opción, es ejecutar actividades anaeróbicas, las cuales consiste en ejecutar actividades de mayor intensidad durante un periodo de tiempo corto. Estas últimas a su vez se subdividen en resistencia aláctica (ejercicios con una intensidad elevada pero realizados en segundos) y resistencia láctica (ejercicios de alta intensidad pero ejecutados en minutos).
 
 

Actividades para desarrollar la resistencia cardiovascular

Para desarrollar la resistencia cardiovascular podemos realizar una carrera, manejar bicicleta, nadar e inclusive bailar (actividades aeróbicas). También podemos alzar pesas, hacer abdominales o carreras de gran velocidad pero cortas (actividades anaeróbicas).

Dependiendo de la actividad que decidamos realizar, desarrollaremos resistencia general o local. En la primera usamos gran parte de nuestra musculatura para ejecutar la actividad, por ello intervienen varias articulaciones e implica mantener la coordinación y el equilibrio. Para la segunda, solo se utiliza un músculo específico, aplicando por lo general fuerza y coordinación. Una tercera opción es combinar las actividades aeróbicas y anaeróbicas en un solo ejercicio, por ejemplo, el fútbol es considerado una actividad mixta.
 
Resistencia cardiovascular esencial para tu vida
 
 

La respiración: Un factor clave para ganar resistencia

Cuando respiramos nuestro organismo se llena de oxígeno, al expulsar el aire, liberamos dióxido de carbono. Existen varios tipos de respiración, pero nosotros los humanos realizamos la llamada respiración pulmonar, es decir, el aire entra por la nariz, viaja por la laringe y la tráquea hasta los pulmones, allí se produce el oxígeno que posteriormente es liberado por todo nuestro cuerpo.

Al realizar una actividad física, se acelera nuestra respiración pues se consume el oxígeno de forma más rápida y el organismo busca compensarlo, pasamos de realizar 15 respiraciones por minuto (en estado de reposo) a realizar aproximadamente 60 respiraciones por minuto.

La correcta respiración es aquella donde se inspira por la nariz y se exhala por la boca. Al ingresar el aire por la nariz se filtra y se calienta a la temperatura del cuerpo. Al expulsarlo por la boca, desechamos el dióxido de carbono. Es importante evitar retener la respiración mientras se realiza el ejercicio, pues impide que las células y los músculos se oxigenen de forma adecuada, trayendo como consecuencia que nos cansemos mucho más rápido al no obtener la energía necesaria. Además, también disminuye nuestra resistencia cardiovascular.

Es recomendable adecuar la respiración al tipo de actividad física que estemos ejecutando. Así por ejemplo, en el caso de ejercicios aeróbicos, debemos coordinar la respiración con la actividad (Si vamos a correr, debemos tratar de respirar al ritmo de las zancadas). Si se trata de ejercicios anaeróbicos, debemos inspirar cuando nos encontramos en la posición inicial, y espirar al momento de contraer los músculos.

Para obtener una correcta oxigenación de nuestro cuerpo y poder desarrollar la resistencia cardiovascular, es importante controlar la respiración así como los alimentos que consumimos, pues ambos son vitales para conseguir la energía necesaria para realizar nuestras actividades diarias.

 
Resistencia cardiovascular esencial para tu vida
 
 

Beneficios de la resistencia cardiovascular


Trabajando la resistencia cardiovascular el corazón se fortalece, con lo cual aumenta la circulación de la sangre por todo nuestro cuerpo.

Al aumentar la circulación de la sangre, aumenta también el flujo de oxígeno, agua, glóbulos rojos y blancos.

Aumenta nuestra capacidad respiratoria.

Puede influir en la disminución de las enfermedades cardíacas.

Mejora nuestra capacidad de quemar calorías.

 
 
Así pues, para tener una vida saludable, lo ideal es realizar ejercicios varias veces por semana, vigilando la forma en que respiramos durante dichas actividades, pues resulta muy importante, ya que nos permite mejorar la oxigenación de todas nuestras células así como los músculos, y por ende, nos aporta la energía que necesitamos durante la actividad física. Como es costumbre, una correcta alimentación, también nos proveerá de esa energía que necesitamos a través del aporte de las vitaminas y minerales que contienen, lo cual contribuye también a que nuestro cuerpo se mantenga sano y en forma.

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